dilluns, 27 de desembre del 2010

El otoño que quise olvidar antes incluso de que llegase


Y aquel otoño dio comienzo a la hecatombe que siempre temí. El invierno abrió las puertas de par en par a las mentiras que nunca me dejé creer y después de todo, ahora va, y alguien dice que es verdad, que sí, que va, que es eso lo que hay y no aquello, y entonces yo ya no sé si creerme a mi, a él, a las mentiras que ahora son verdades o dejar que las cosas se disfracen y acaben por cambiar. Y yo que sé. El caos de fuera que se me come por dentro y yo solo quiero poder comprar dos billetes a O Porto y tener motivos para imaginarnos comiéndonos aquellas calles con paseos y abrazos, poder decirte más cerca del atlántico esas cosas que tú piensas y yo siempre te digo. Que jo, que quiero que venga ya la primavera y poder pensar que todo es cosa de la sangre, que se altera. Y ya. Y sí, que es por ti.

K.

1 comentari:

Weltschmerz ha dit...

Si vols parlar des de la distància, a Granada hi ha un telèfon que espera una cridada des de Santiago.

Ja ho saps. A pesar de tot, l'entrada es bonica i també m'ha fet riure. Sí, tirem-li la culpa a la primavera...Jeje.

Besades.
M